Vem aí o VI Congresso Internacional de Filosofia da UNICENTRO. Maiores informações na página do evento: http://eventos.unicentro.br/conifil2011
Vem aí o VI Congresso Internacional de Filosofia da UNICENTRO. Maiores informações na página do evento: http://eventos.unicentro.br/conifil2011
E eles continuavam parados, esperando... De repente, do nada, tudo veio. Existia tudo o que todos sempre esperavam, mas mesmo assim continuavam a esperar. Então, novamente, receberam tudo e ao receber não sabiam o que fazer. Não tinham coragem, não olhavam ao largo, faltava-lhes objetivos, garra, sede. Tudo a eles chegava, mas nada conseguiam fazer, pois não sabiam o que fazer e não desejavam saber. Continuavam parados, olhando tudo passar. Achavam tudo normal, tudo cotidiano, tudo ‘como era para ser’. Não havia desejo de luta, não havia pelo que lutar. Tudo estava ali, mas nada satisfazia. Tudo estava onde ‘era para estar’, mas nada estava no seu devido lugar. Mas eles continuavam parados, onde estavam, sem nunca sair e sentiam prazer em parados ficar... sentindo o vento do eterno esperar.

O Livro "A religião para além do silêncio" de minha autoria está disponível para pré-venda no site da editora CRV.
CONFIRAM NO LINK: http://www.editoracrv.com.br/?f=produto_detalhes&pid=3126
Um novo artigo de minha autoria está disponível em http://www.principios.cchla.ufrn.br/principios27.html
Saiu em setembro o número especial da revista Ethic@ em comemoração aos 10 anos do SAPE (Seminário de aprofundamento em pesquisas éticas) do qual participei durante vários anos. Confiram: http://www.cfh.ufsc.br/ethic@/capa%2093.htm
De 23 a 25 de setembro acontece na UNICAMP o VI COLÓQUIO NACIONAL/III COLÓQUIO INTERNACIONAL WITTGENSTEIN. Maiores informações ná página do evento: http://www.ifch.unicamp.br/coloquio_wittgenstein/
JUEVES 26
16:00 a 16:10 Lectura de texto de presentación de las Jornadas, RAMIREZ-VICTORIO
16:10 a 16:55 Conferencia SANFELIX
16:55 a 17:00 Receso
17:00 a 17:25 Ponencia SPICA
17:25 a 17:50 Ponencia COMETTI (lectura a cargo de ORTEGA)
17:50 a 18:00 Receso de diálogo entre expositores y asistentes
18:00 a 18:25 Ponencia ABREGÚ
18:25 a 18:50 Ponencia ORTEGA
18:50 a 19:15 Ponencia ENGELMANN
19:15 a 19:25 Receso de diálogo entre expositores y asistentes
VIERNES 27
16:00 a 16:45 Conferencia SÁNCHEZ
16:45 a 16:50 Receso
16:50 a 17:15 Ponencia MENDONCA
17:00 a 17:25 Ponencia PERISSINOTTO (lectura a cargo de RAMIREZ-VICTORIO)
17:25 a 17:35 Receso de diálogo entre expositores y asistentes
17:35 a 18:00 Ponencia SIERRA
18:00 a 18:25 Ponencia ORS
18:25 a 18:30 Receso de diálogo entre expositores y asistentes
SABADO 28
15:00 a 16:50 Ponencias SÁNCHEZ/SANFELIX
16:50 a 16:55 Receso
16:55 a 17:05 Primer comentarista
17:05 a 17:15 Segundo comentarista
17:15 a 17:25 Receso de diálogo entre expositores y asistentes
17:25 a 17:45 Respuesta a los comentarios
Dossiê Wittgenstein
http://www2.pucpr.br/reol/index.php/RF?dd1=203
Classificação: 
Vejam o número especial da revista de Filosofia da PUCPR Sobre Wittgenstein. Tem artigos muito interessantes
[Tercera alerta]
Segundas Jornadas Americano-Europeas de Ciencia y Filosofía
“Ciencia, Religión y Civilización.
Wittgenstein frente a los excesos del Proyecto de Modernidad y la Ilustración”
Segundas Jornadas de Análisis Filosófico, Jurídico y Político “Lenguaje, Realismo político y Teoría Pura del Derecho. Wittgenstein y la Filosofía del Derecho”
26, 27 y 28 de agosto de 2010 – UNMSM, Lima, Perú
¿QUIÉNES DEFENDERÁN PONENCIAS?
Se ha invitado a un grupo de estudiosos de la obra de Wittgenstein de, especialmente, España, Brasil, Italia y Francia.
¿CUÁL ES EL PROCESO DE INSCRIPCIÓN?
Enviar un email a diaporein@redfilosofica.de cuyo único contenido se componga de la solicitud explicita de vacante para inscripción, datos pormenorizados del solicitante y una lista de nombres y cuentas electrónicas de personas que sienta interesadas también en el tema de los eventos. El asunto del email deberá ser SOLICITUD DE INSCRIPCION. A continuación, recibirá información sobre todos los pasos a seguir.
Los inscritos tienen derecho a: el material introductoria y las 15 (aprox.) ponencias y charlas de ambas Jornadas, el resumen de cada uno de los capítulos del libro en prensa Sobre lo que no se puede hablar. Wittgenstein en torno a la religión (cuyos contenidos difieren de idioma: francés, portugués, italiano y español), y dos certificados.
Todos los investigadores destacados (líderes en sus proyectos de investigación, con record de publicaciones y ponencias arbitradas, y pasantias fuera de su país de origen), estudiantes preuniversitarios con pretensiones de profesionalizarse en Letras y Ciencias Sociales y profesores cesantes mayores de 75 años están exonerados de cualquier inscripción y sólo requieren enviar una solicitud al correo arriba indicado.
Los reuisitos de inscripción tendrán una variación (del viernes 30 de julio al 19 de agosto / del viernes 20 de agosto al 26 de agosto). 40 vacantes.
Coordinador general del evento:
Antonio Ramirez-Victorio (Biodata - Blog)
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Grupo Diaporein
Cátedra Iberoamericana Ludwig Wittgenstein
LEXICOM Internacional Research Project
[Segunda alerta]
Wittgenstein en el Perú
Segundas Jornadas Americano-Europeas de Ciencia y Filosofía
Segundas Jornadas de Análisis Filosófico, Jurídico y Político
Historia de la ciencia y Epistemología, Teología, Antropología y Sociología, Estudios Culturales e interdisciplinas afines han creado y legitimado concepciones de la ciencia, la religión y la civilización por medio de la oferta de sus teorías y agendas de discusión. Las más populares se resumen, con sospechosa facilidad, en patrones ostensiblemente criticables. Apego mesiánico respecto de las virtudes de las ciencias, repulsa hacia la religión –especialmente cristiana- en los términos de evaluación fijados por las anteriores, y, como trasfondo de anomalías tales, adscripción y defensa de una fe en un progreso que supone la idea misma de una Civilización moderna.
Contracorriente, la filosofía de Ludwig Wittgenstein –que es el punto de quiebre de veinte siglos europeos, reflejo de su cabal conocimiento de las ciencias –que descollaban en su época, honda preocupación cristina y experiencia intercultural, se reveló como una de las alternativas más razonables al extravió humano delatado en el estado de cosas arriba sumariado.
En efecto, contra la versión más unilateral del proyecto civilizatorio y sus excesos ejemplificados en lo que pareciera ser la más grande campaña de secularización y mercantilización nihilista del hombre, en la atracción patológica por lo nuevo y el ideal transformatorio, en el cientificisimo y la tecnocracia, o en la defensa ilustrada del individualismo, el análisis justo, preciso y potente de quien de lejos es el filósofo más importante del siglo XX, delineó el cuadro que manifiesta el lugar que debieran ocupar las ciencias (y, consecuentemente, la Epistemología, Metodología, Historia y Filosofía de la Ciencia), y el lugar que corresponde a la religión. Aquí el por qué de la importancia del pensamiento wittgensteiniano y de la necesidad y pertinencia de su estudio.
Formado en la más refinada sensibilidad hacia las Artes (Música, Literatura, Arquitectura y Pintura) y la religión, familiarizado –vía su padre- con la tecnología industrial y entrenado en el examen de los mas complejos problemas de (la Filosofía de la) Lógica y la Matemática (conocedor admirable de ingeniería aeronáutica, Ciencias Naturales –especialmente la Física, Historia y las, en su época, jóvenes Antropología y Psicología), Wittgenstein representa la síntesis elocuente de la tradición intelectual y metodologías de investigación que priorizan la Ciencia y hacen lo propio con las Artes y, además, encarna acaso la personalidad más enigmática que registra la Historia de la Filosofía –gran herencia cultural de Occidente y que, por las causas que fuere, incumben a los países latinoamericanos. (A propósito de la Filosofía, pre y postwittgensteiniana, y lo occidental, con no poco acento trágico -griego, dijo en 1931: «Si mi nombre pervive, sólo será como el Términos ad quem de la gran filosofía occidental. Igual, por así decirlo, que el nombre de aquel que incendió la Biblioteca de Alejandría».)
Para aproximarnos precisamente al enfoque wittgensteiniano (y como homenaje a los 37 años de la primera aparición de su póstumo y polémico Cultura y Valor), el Grupo Diaporein, y sus proyectos Cátedra Iberoamericana Ludwig Wittgenstein (CILW) y Grupo Iberoamericano de Investigaciones de Filosofía Analítica(GIIFA), ha programado, para los días 26, 27 y 28 de agosto del presente año, las Segundas Jornadas Americano-Europeas de Ciencia y Filosofía “Ciencia, Religión y Civilización. Wittgenstein frente a los excesos del Proyecto de Modernidad y la Ilustración” / Segundas Jornadas de Análisis Filosófico, Jurídico y Político “Lenguaje, Realismo político y Teoría pura del Derecho. Wittgenstein y la Filosofía del Derecho”.
Ambos eventos versarán sobre lo que sus título sugiere con propósitos, entre otros, tales como (1) exponer minuciosamente la imagen wittgensteiniana de la ciencia, la religión (Cristianismo) y la civilización en lo términos que corresponden a una alternativa a las imágenes cientificistas populares; (2) estudiar los posibles vínculos entre el pensamiento wittgensteiniano y las Filosofía del Derecho, liberales y conservadoras, y (3) actualizar los conocimientos que la comunidad universitaria y el público en general posean sobre la filosofía de Wittgenstein -o introducirlos en su obra. Todos los inscritos (límite: 40) tendrán acceso, antes del evento, a los resúmenes de todas las ponencias y un dossier especial que sirva de material de estudio y contextualización. Durante y al final, las ponencias completas, los resúmenes de cada capítulo del libro (en prensa) Sobre lo que no se pude hablar. Wittgenstein en torno a la religión y los certificados por ambos eventos.
El contenido de las Jornadas comprende exposiciones de especialistas de España, Brasil, Portugal, Italia y Francia.
Los interesados en recibir información sobre requisitos de inscripción (que variarán desde la emisión de esta alerta hasta 3 días antes de la realización), dirigirse a diaporein@redfilosofica.de
Coordinador general del evento:
Antonio Ramirez-Victorio (Biodata - Blog)
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Grupo Diaporein
Cátedra Iberoamericana Ludwig Wittgenstein
LEXICOM Internacional Research Project
Meu amigo Marcelo postou um desabafo sobre a quem recorremos hoje para reclamarmos. Concordo com ele, tanto é que esses dias vi um amigo contando o dinheiro que saía do caixa eletrônico e pedi a ele o seguinte: e se faltar grana, a quem recorremos? Que prova teremos? Não sei se quero entrar no assunto do saudosismo, às vezes ele é chato (não é o caso do que o Marcelo escreveu, concordo com ele, pois necessito culpar alguém. Mas ele é chato nos momentos em que ficamos recordando coisas sem sentido), mas às vezes ele é interessante. Ora, o exemplo do caixa eletrônico é fascinante para isso. E se faltasse grana, o que você faria? Mas, o que me inspirou a escrever hoje, não foi o caixa eletrônico. O que me inspirou foi o excesso de explicação e, talvez, por isso, eu discorde um pouco de meu amigo Marcelo, ou talvez concordemos sem saber (o que é mais provável). Começo a odiar, e esse é o termo mesmo diante da irritação que toma conta de mim, o excesso de explicação. Não aguento mais as pessoas me explicando tudo. Dizendo que por traz do jeito de eu lavar louça se esconde um traço de minha personalidade, ou que no meu e-mail há resquícios de minha baixa ou alta estima. Não gosto do mundo mensurável, ele é chato, ele é exato. Ora, hoje em dia todos querem me passar a idéia de que o amor ou o ódio é simples circuito neuronal. Não aguento isso, amo e odeio sem pensar no cérebro, sei que chove ou não chove sem pensar na 'moça do tempo' (ás vezes penso, pois algumas delas são lindas). Amar sem explicação, tomar decisões sem implicações psico-metafísicas, crer em coisas que não existem... Parece que tudo isso deixou de existir e um mundo assim me apavora. Sinto medo dele, não sei viver com ele. Ora, quando me explicam tudo, desde minha forma de andar até meu jeito de sorrir, sinto que já não sou mais catador de mim, ou mais do que isso, dono de mim (se é que um dia alguém foi). Pelo menos com os deuses, caro Marcelo, podíamos nos revoltar e isso, concordo com você, é fascinante. Poder brigar com os deuses, dizer a eles que fizeram tudo errado, que se equivocaram no cálculo e por isso me "condenaram a ser errado assim". Mas no mundo de hoje, a revolta é impossível, pois até a revolta é sintomática de algo que já tem explicação (a revolta é uma doença). Não tem como brigar com uma explicação que te diz que a explicação que você tá dando é uma forma de fugir da explicação primeira. (desculpem-me citar tantas vezes a mesma palavra, mas é proposital, talvez assim as pessoas se cansem desta palavra). Me pergunto, às vezes, se por trás dessa onda de sintomas que assolou o mundo, não se esconde a maior doença que esse mundo já viu e que eu não sei qual é, porque talvez não saiba explicar. Não estou fazendo apologia à ignorância aqui, apenas dizendo que necessito de algo a mais do que o puro real, ou a pura explicação. Mesmo que essa minha necessidade seja chamada por alguns de uma pura ilusão criada pelos meus circuitos neuronais. Se ela for isso, uma ilusão, minha pergunta é: Por que não posso viver na ilusão que meu cérebro me proporciona?
Sei lá! Talvez seja melhor ser aquele que nada sabe do que ter a sensação que não há mais nada a encontrar.
Saudoso é aquele que superestima o passado. É um sentimento que costuma aparecer nas fases mais adiantadas da vida. Crianças não são saudosistas, obviamente porque não tem ainda um passado. Entre os jovens o saudosismo pode se manifestar, mas não tão intenso e freqüente. É com os idosos, principalmente, que o saudosismo assume suas formas mais extremadas. O saudosista geralmente começa seus discursos dizendo “No meu tempo as coisas eram diferentes...” ou “Antigamente, sim, era bom...” e depois emenda o relato da época gloriosa que já não existe mais.
Eu, que já não sou mais criança, mas que tampouco posso me considerar um sujeito de longa dada, senti-me recentemente possuído por um tipo peculiar de saudosismo. Digo “peculiar” pois se trata da saudade de um tempo que eu não vivi. Sim, senti saudade de uma época que não foi a minha época. Senti saudade da mística e distante época dos deuses mitológicos. Parece estranho e, por que não dizer, estúpida uma saudade de um tempo tão arcaico. Muito mais se se levar em consideração toda a riqueza que o desenvolvimento da ciência coloca, hoje, a nossa disposição. No entanto, foi o que aconteceu.
Tudo começou com uma seqüência tediosa de dias chuvosos. Não que eu não goste de chuva, só que, depois de quatro dias o fenômeno começa a me deixar cansado e um tanto quanto angustiado. E, de fato, foi essa angustia gerada pelo mau tempo que me fez invejar o período mitológico. Por quê? Simplesmente porque, naquela época as pessoas sabiam exatamente com quem protestar. Havia um deus da chuva. Ele era o responsável, ou melhor, o culpado. Podiam mencioná-lo nas conversas (“É, Tor deve mesmo estar de mau humor...”), xingá-lo (“Oh, deus sem compaixão, não lhe comove tantos desabrigados?”) e, até, se você o caso, agradá-lo com oferendas e hinos, na esperança de que o bom humor do deus (os deuses costumavam ser meio temperamentais, naquela época) se refletisse nas condições do clima.
E hoje, nós, a quem podemos dirigir nossos protestos e nossos clamores? A ciência, com todas as suas explicações nos deixou sem bodes expiatórios. Como conseqüência, ficamos com a angústia de quem está insatisfeito e não tem para quem se queixar. Eis a nossa desvantagem em relação a antiguidade mitológica: não temos a quem vos voltar. Resta-nos apenas a resignação. E nem adianta pensar nos metereologistas; eles são tão inocentes nessa história quanto qualquer outro reles mortal. Exceto pelas confusões que causam quando antevêem um belo dia de sol, com temperaturas amenas, e tais previsões simplesmente “esquecem” de acontecer.
O pior de tudo é que isso vale analogamente para a política. Sentimo-nos descontentes e, não obstante, não sabemos com quem reclamar. Estamos sempre a volta com escalões, comissões... Acontece quase tudo, não muda quase nada. E os responsáveis nunca aparecem. Nos resta a resignação. Sempre, novamente, apenas a resignação. Protestar? Contra quem? Contra todos, alguém vai dizer. Mas o todo é indeterminado e, por fim, não é ninguém. E então ficamos com aquela sensação rabugenta de que protestar contra a política é tão insensato quanto protestar contra o mau tempo.
"O homem é um ser racional e, como tal, recebe da ciência sua adequada nutrição e alimento. Mas os limites do entendimento humano são tão estreitos que pouca satisfação se pode esperar neste particular, tanto pela extensão como pela segurança de suas aquisições. O homem é um ser sociável do mesmo modo que racional. No entanto, nem sempre pode usufruir de uma companhia agradável e divertida ou conservar o gosto adequado para ela. O homem é também um ser ativo, e esta tendência, bem como as várias necessidades da vida humana, o submete necessariamente aos negócios e às ocupações; todavia, o espírito precisa de algum repouso, já que não pode manter sempre sua inclinação para o cuidado e o trabalho. Parece, pois, que a Natureza indicou um gênero misto de vida como o mais apropriado à raça humana, e que ela secretamente advertiu aos homens de não permitirem a nenhuma destas tendências arrastá-los em demasia, de tal modo que os torne incapazes para outras ocupações e entretenimentos. Tolero vossa paixão pela ciência, diz ela, mas fazei com que vossa ciência seja humana de tal modo que possa ter uma relação direta com a ação e a sociedade. Proibo-vos o pensamento abstruso e as pesquisas profundas; punir-vos-ei severamente pela melancolia que eles introduzem, pela incerteza sem fim na qual vos envolvem e pela fria recepção que vossos supostos descobrimentos encontrarão quando comunicados. Sede um filósofo, mas, no meio de toda vossa filosofia, sede sempre um homem."
(D. HUME)